La Iglesia, en su misión como ministra de la redención, dispensa y aplica el tesoro de las satisfacciones de Cristo, entre las cuales se encuentran las indulgencias.
El Año Jubilar 2025, que comienza oficialmente el 24 de diciembre de 2024 a las 7 p.m. con el rito de Apertura de la Puerta Santa de la Basílica Papal de San Pedro, es un tiempo especial de remisión y perdón, ocasión para experimentar intensamente la curación y la liberación de los pecados y las deudas que oprimen la vida y el alma.
La posibilidad de pedir y obtener indulgencias constituye un aspecto central de la tradición jubilar. Como señala el Papa en la Bula de convocación del Jubileo 2025 (Spes non confundit, § 23): “No es casualidad que en la antigüedad el término “misericordia” fuera intercambiable con el término ‘indulgencia’, precisamente porque quiere expresar la plenitud del perdón de Dios que no conoce límites”.
A continuación, se presenta un breve vademécum con las indicaciones fundamentales sobre cómo obtener el don de las indulgencias durante el Jubileo, tanto en Roma, en Tierra Santa como en cualquier lugar del mundo.
¿Qué es una indulgencia?
La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal derivada de los pecados ya perdonados en cuanto a la culpa –es decir, aquellos cuya absolución se ha obtenido mediante el sacramento de la confesión. Esta remisión la obtiene el fiel que, debidamente dispuesto y cumpliendo ciertas condiciones, se acoge a la intervención de la Iglesia. La Iglesia, en su misión de ministra de la redención, dispensa y aplica el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos, tal como explicó el Papa Pablo VI en la Constitución Apostólica Indulgentiarum doctrina (1967).
¿Qué es la pena temporal?
Todo pecado conlleva dos consecuencias:
La privación de la comunión con Dios: Si el pecado es grave, lleva al castigo eterno, es decir, la separación de Dios. Sin embargo, esta consecuencia desaparece si se recibe fructuosamente el sacramento de la Confesión, recuperando así la gracia divina y la comunión con Dios.
La pena temporal: “Todo pecado, incluso venial, causa un apego malsano a las criaturas que necesita purificación, tanto aquí abajo como después de la muerte, en el estado llamado purgatorio. Esta purificación libera de la llamada “pena temporal” del pecado” Catecismo de la Iglesia Católica (n. 1472).
Esta segunda consecuencia del pecado, es decir, la pena temporal, a la que todavía se puede estar obligado a pesar del perdón de los pecados obtenido en la Confesión, se puede cumplir aquí abajo en la tierra (con oraciones y penitencias voluntarias, con obras de piedad, mortificación y caridad), o en la otra vida, en el purgatorio.
¿Qué es la indulgencia plenaria?
La indulgencia plenaria es aquella que remite completamente la pena temporal derivada de los pecados que ya han sido perdonados en cuanto a la culpa. Esta remisión, en el caso de los pecados mortales, requiere necesariamente la Confesión sacramental.
¿Quién puede obtener indulgencias?
Las indulgencias pueden ser obtenidas por todas las personas bautizadas que no se encuentren en estado de excomunión. Sin embargo, para recibirlas, el fiel debe encontrarse en gracia de Dios, es decir, sin pecado mortal. Esto se debe a que la deuda de la pena temporal solo puede ser cancelada tras la remisión de la culpa y la pena eterna provocada por el pecado, lo cual se logra mediante el sacramento de la Confesión.
En los casos en que la confesión no sea posible, la contrición sincera, con la intención de acceder al sacramento de la penitencia lo antes posible, puede ser suficiente para alcanzar la remisión.
Es fundamental, además, tener la intención de obtener la indulgencia. El beneficio de la indulgencia solo se concede a quienes la piden de manera consciente y con el propósito de recibirla, con una actitud positiva.
¿Cómo se obtiene la indulgencia plenaria?
ha concedido esta gracia, se deben cumplir siempre las siguientes condiciones:
-Confesarse: La confesión debe ser individual e íntegra, es decir, sin omitir ningún pecado de forma deliberada.
-Comulgar eucarísticamente: El fiel debe recibir la Eucaristía.
-Rezar según las intenciones del Papa: por ejemplo, un Padrenuestro y un Avemaría, pidiendo por las intenciones del Papa.
¿Cómo puede recibir cada fiel la indulgencia plenaria diaria durante el jubileo del año 2025?
Las normas para la concesión de la indulgencia plenaria durante el Jubileo Ordinario del Año 2025, publicadas el 13 de mayo de 2024 por la Penitenciaría Apostólica, presidida por el Cardenal Angelo De Donatis, establecen los actos específicos que pueden llevar a la adquisición de la indulgencia plenaria diaria a lo largo de todo el Año Santo.
Además de cumplir con las condiciones habituales (desapego del pecado, incluso venial; confesión sacramental; comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), los fieles podrán realizar una serie de actos específicos que permitirán recibir la indulgencia plenaria cada día del Jubileo. A continuación se enumeran dichos actos:
Peregrinaciones y visitas a lugares santos
Los fieles pueden obtener la indulgencia jubilar si peregrinan a cualquier lugar sagrado jubilar. Durante esta peregrinación, se debe participar activamente en alguna de las siguientes actividades: Santa Misa, o Vía Crucis, o Rezo del Santo Rosario o del himno Akathistos, o Celebración penitencial, que concluya con la confesión individual de los penitentes.




