27 de junio
“¡He aquí el Corazón que tanto amó a los hombres, y que por ellos fue tan profundamente amado!”

San Cirilo de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia, que elegido para ocupar la sede de Alejandría, en Egipto, trabajó con empeño para mantener íntegra la fe católica, y en el Concilio de Éfeso defendió los dogmas de la unidad de persona en Cristo y la divina maternidad de la Virgen María