Elegido en mayo, considerado el mes mariano por excelencia, el nuevo Pontífice tiene una fuerte devoción a la Virgen.
El Papa León XIV tiene una profunda espiritualidad mariana, demostrada ya en su primer discurso en el balcón de la Basílica de San Pedro, cuando invocó la protección de Nuestra Señora e invitó a los fieles a rezar con él la oración del Ave María. Casualmente el Pontífice fue elegido en mayo, considerado el mes mariano por excelencia. Algunos creyentes ya lo llaman el “Papa de la Virgen María”.
Tras la elección de León XIV, el cardenal António Marto, obispo emérito de Leiria-Fátima, saludó al nuevo Pontífice invitándolo a visitar el Santuario de Fátima: “Con mis mejores deseos, también le traigo los mejores deseos de todos los peregrinos de Fátima, donde se reza por el Papa. Por lo tanto, también rezaremos por usted y esperamos, en el momento oportuno, su visita”.
Prevost y Fátima
Este no sería el primer contacto de Prevost con Fátima; cuando era prior general de los Agustinos, entre 2001 y 2013, él visitó el Santuario portugués. Además, en 2019, en su rol de administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo, Perú, Prevost oró a los pies de la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima, consagrando el Perú al Sagrado Corazón de Jesús y al Corazón de María.
De hecho, la primera solicitud para que la imagen peregrina de Fátima visitara esa Diócesis provino del propio obispo Robert Francis Prevost, mediante una carta firmada por él, dirigida al rector del Santuario de Fátima y fechada el 7 de diciembre de 2018. En su mensaje, el prelado declaró: “Para esta Diócesis, sería una gran bendición y un honor poder recibir la imagen de la Virgen Peregrina de Fátima, que sabemos que actualmente peregrina por Colombia (…). La Diócesis de Chiclayo es profundamente mariana y anhela acoger esta venerada imagen entre nosotros. (…) Que Nuestra Señora de Fátima nos acompañe y nos siga guiando hacia su Hijo, Jesús”.




