El autor del libro sobre el comisariado de los Heraldos explica las irregularidades del proceso
El Prof. Dr. José Manuel Jiménez Aleixandre nació en Ceuta, el 26 de enero de 1952. Cooperador de la Sociedad Cultural Covadonga desde 1973 y socio de la TFP brasileña desde la década de 1980, también formó parte de los Heraldos del Evangelio, como miembro, desde su fundación en 1999 y de los hermanos capitulares de la Sociedad Clerical de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli, desde su constitución en 2005. De libre y espontánea voluntad, solicitó el indulto para dejar esta última institución en 2021, perplejo ante las constantes y arbitrarias violaciones del derecho ocasionadas por el comisariado. Obtuvo el doctorado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Santo Tomás (Angelicum, de Roma), y es profesor titular de Derecho Canónico en el Instituto Teológico Santo Tomás de Aquino.
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Como testigo de los bastidores de la intervención vaticana sobre los Heraldos del Evangelio, es el principal miembro de la comisión de esta asociación que ha escrito el libro-denuncia “El Comisariado de los Heraldos del Evangelio. Crónica de los hechos. 2017-2025. Sancionados, sin diálogo, sin pruebas, sin defensa”. Infovaticana lo entrevista en exclusiva.
Desde su experiencia como canonista, ¿hasta qué punto las medidas que se han ido tomando contra los Heraldos del Evangelio se apartan de la práctica y la teoría del derecho canónico?
Lo más sorprendente del «caso Heraldos» —y que fue precisamente lo que nos motivó a mí y a otros colegas a formar la comisión de trabajo que ha escrito el libro El Comisariado de los Heraldos del Evangelio— es constatar que, desde el primer momento de la intervención del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica contra los Heraldos del Evangelio, que fue la visita apostólica, se vienen pisoteando sin escrúpulos los principios más elementales del derecho canónico. Esta situación ha ido agravándose a lo largo de los seis años de comisariado en los que, me duele decirlo, se han cometido todo tipo de abusos. Gracias a Dios, durante ese tiempo fuimos recopilando toda la información y documentación, lo que nos ha permitido reconstruir la crónica de los hechos de manera objetiva. Por brevedad, me limitaré a enumerar solo algunos de estos abusos, invitando a los lectores a profundizar en el tema con la lectura del libro.




