22 de setiembre
Nació en Fuenllana (España), un pequeño pueblo de la provincia de Ciudad Real, el año 1486. La educación recibida de sus padres y su paso como alumno por el convento franciscano de Villanueva de los Infantes, marcaron en su alma una particular sensibilidad por los pobres. Más tarde, recibiría el título de “Limosnero de Dios” y “Arzobispo de los pobres”.
Confesor y predicador de Carlos V, al quedar vacante la sede de Valencia fue propuesto –contra su voluntad– arzobispo de aquella diócesis mediterránea en 1544.
Murió en 1555. Fue declarado beato en 1618 por Pablo V y proclamado santo por Alejandro VII el 1 de noviembre de 1688. Por su celo apostólico, su doctrina, su atención a los pobres y sus intuiciones pastorales, ha pasado a la historia como modelo de obispo. Sus restos mortales se conservan en la catedral de Valencia.