12 de octubre
Félix de Nicola, nació en Montegranaro, Italia, en 1540. Hijo de una familia muy humilde, a la muerte de sus padres, su hermano mayor le sometió a malos tratos. En su adolescencia trabajaba de pastor, y en la soledad de las montañas, tenía mucho tiempo para meditar y rezar. A 17 años, entró de novicio en la orden de los Hermanos Menores Capuchinos, donde recibió el nombre de Serafín. Aunque analfabeto, sus consejos eran buscados por dignatarios eclesiásticos y seglares, y fue una permanente fuente de virtudes para las almas. Se distinguió por su sencillez afectiva, mortificación y obediencia, así como por su caridad con los pobres, con especial devoción a la Santa Eucaristía y a la Virgen María. Murió el 12 de octubre de 1604 en Ascoli, y fue canonizado en 1767.
Nuestra Señora del Pilar
La Virgen María se apareció en Zaragoza, a orillas del río Ebro, sobre una columna o pilar, al apóstol Santiago, para confortarlo en su acción evangelizadora. Esta tradición nace a partir de la iglesia que, con el nombre de Santa María la Mayor, existía junto al río Ebro, ya de muy antiguo (al menos desde los tiempos de los obispos Brauli y Taió, en el siglo siete). A partir de la época moderna el Pilar se convierte en el principal santuario mariano de la Península Ibérica, y signo de la presencia amorosa de María, siempre cercana al pueblo cristiano. En el lugar de esa antigua iglesia se alza actualmente, el gran santuario de la Virgen del Pilar, permanente centro de fe y de devoción.
