Nuestra Señora del Rosario
octubre 7, 2019
San Pío de Pietrelcina – Cruz, persecución y gloria
octubre 8, 2019

¿Cómo será la Iglesia en el siglo XXI?
Año XVII, nº 194, Setiembre 2019

 

Sumario

1.- Escriben los lectores
2.- ¿Cómo será la Iglesia en el siglo XXI? (Editorial)
3.- La voz de los Papas – «Mis palabras no pasarán”
4.- Comentario al Evangelio – 
Ricos o pobres, ¡seremos juzgados según el amor! 
5.- Ser Iglesia en el siglo XXI
6.- Cursos vacacionales de las ramas masculina y femenina – Días de armoniosa y agradable convivencia
7.- Acción misionera de la rama femenina – Alegría que se extiende hasta el que sufre
8.- ¡Varón católico apostólico romano!
9.-
 San Pío de Pietrelcina – Cruz, persecución y gloria 
10.- El santuario del monte Gargano
11.- Primera flor de nuestro “jardín mariano”
11.- Heraldos en el mundo
12.- Sucedió en la Iglesia y en el mundo
13.- Historia para niños… La niña de la “mano seca”
14.- Los santos de cada día
15.- Como un caleidoscopio…

 

Voz de los Papas

 “Mis palabras no pasarán”

Sólo la Iglesia une lo dividido, pone orden en la
confusión, nivela desigualdades, acaba con la
imperfección. Nadie puede gobernar bien lo terreno
si no sabe tratar lo divino.


Comentario al Evangelio – XXVI Domingo del Tiempo Ordinario

Ricos o pobres, ¡seremos juzgados según el amor!

Msgr-João-Scognamiglio-Clá-Dias

Mons. João S. Clá Dias, EP


En el Evangelio de este domingo, Nuestro Señor nos
enseña que no es la fortuna o la miseria lo que nos
prepara el consuelo en la eternidad, sino las disposiciones
de nuestra alma con relación a la voluntad de Dios.


Ser iglesia en el siglo XXI

 Ante un mundo revolcado en la impiedad y en el relativismo, un verdadero católico debe fortalecer su propósito de sufrirlo todo por amor a Cristo y su Iglesia. Con esta disposición de espíritu fue como transcurrió el último Congreso Internacional de Cooperadores de los Heraldos del Evangelio.


¡Varón católico, apostolico y romano!

“Cada día, cada minuto, cada instante
de mi vida, mi corazón busca a la
Iglesia Católica. Deseo vivir sólo para
ella, de tal manera que pueda decir al
morir: ¡Realmente fui un varón católico,
apostólico y romano!”


Historia para niños… o para adultos llenos de fé

La niña dela mano seca

Mientras aquel vocerío resonaba en sus oídos, Isabel
miraba su mano curada, sin saber qué rumbo tomar.
¿Sería realmente un farsante el dulce Maestro a quien
tanto deseaba servir?


En el momento de la Pasión de su divino Hijo y durante las largas horas de la permanencia de su cuerpo en el sepulcro fue donde se manifestó particularmente la fuerza de esta Madre de dolores. […] Sin languidecer acompañó a su adorable Jesús hasta lo alto del Calvario; dio su consentimiento al sacrificio de la Redención, se quedó al pie de la cruz durante todo el tiempo que su Hijo estuvo clavado en ella y esperó, con la más viva e inquebrantable fe, el feliz momento de su Resurrección. Y ahora es Ella la que transmite la virtud de la fortaleza a todos los que
la necesitan y que acuden confiados a su maternal protección.

( P. Zéphyr-Clément Jourdain) 


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