[google_font font=»EB Garamond» size=»45″ weight=»400″ italic=»0″ color=»#7d0404″ subset=»»]Vigilancia y oración[/google_font]
Quien desee alcanzar el Cielo debe escalar la montaña de la perfección con la ayuda de esos dos instrumentos. El demonio está siempre actuando y los ángeles de la guarda siempre protegiéndonos. Nos cabe a nosotros vigilar y rezar.
Dios nos creó para la eternidad feliz junto a Él en el Cielo, y es a este gozo al que aspira nuestra alma. No obstante, con las miserias que cargamos, consecuencia del pecado original y de nuestras propias debilidades y caídas, ¿cómo llegamos hasta allí?
Nos arrebata el pensar en los santos y acudimos admirados a su encuentro para que nos auxilien en nuestros emprendimientos, pero ¿qué han hecho para ascender al Paraíso y desde allí ayudarnos?





